Hípercolesterolemia o Colesterol Alto: Te contamos más acerca de sus riesgos

El colesterol es un elemento que circula por la sangre y que el cuerpo utiliza para construir la estructura de las
células y producir ciertas sustancias útiles para el organismo. Siendo positivo y necesario. Sin embargo, la
hipercolesterolemia o aumento del nivel o cantidad de colesterol en sangre, puede ser perjudicial.
Predisponiendo al cuerpo al desarrollo de enfermedades cardiovasculares como el  infarto  de corazón,
el  ictus  o la irrigación sanguínea deficiente de las extremidades.
Procede de los alimentos que se ingieren y del colesterol que el hígado es capaz de elaborar por sí mismo. El
hígado sirve como depósito y es origen y destino del colesterol que va y viene de los tejidos del organismo y las
arterias de manera constante. Aunque en realidad solo existe un tipo de colesterol, normalmente se hace
referencia a colesterol “bueno” y colesterol “malo”. Esta clasificación hace referencia a la lipoproteína que lo
transporta.
Se considera que el valor ideal de colesterol total en sangre debería ser inferior a 200 mg/dl, y en general, se
habla de hipercolesterolemia cuando los niveles de colesterol superan los 240-250 mg/dl.
Estos niveles de colesterol se usan como punto de referencia para valorar aspectos de salud cardiovascular o
plantear la necesidad de poner medidas para disminuirlos. No hay que confundirlos con los objetivos
individuales desables para cada persona que dependen de los factores de riesgo, la edad y la presencia o no
de otras enfermedades.

LDL o lipoproteína de baja densidad. Transporta el llamado “colesterol malo” porque, al dirigirse desde el
hígado a los tejidos, también se deposita en las paredes de las arterias.

HDL o lipoproteína de alta densidad. Transporta el llamado el “colesterol bueno” porque distribuye el
colesterol desde los tejidos y las arterias (que ayuda a limpiarlas) hacia el hígado para su metabolismo.

En situación normal el colesterol se mantiene en el organismo en equilibrio entre la producción (tanto propia
como el que proviene de la alimentación) y su eliminación por vía digestiva. Cuando hay poca cantidad en la
alimentación, aumenta la producción interna y se reduce la eliminación. Es decir, el organismo está bien
preparado para vivir con poco colesterol, pero no está bien preparado para destruirlo o expulsarlo de forma
activa. Así, cuando a lo largo de la vida el consumo de colesterol es excesivo por una alimentación poco
saludable, se va acumulando y se deposita en las arterias.


El colesterol que viaja en el interior de las lipoproteínas LDL (el colesterol malo) se filtra desde la sangre al
interior de la pared de las arterias. El organismo considera perjudiciales estos depósitos de colesterol y al
intentar eliminarlos se pone en marcha una reacción de inflamación que acaba formando las llamadas placas
de ateroma (placas que son ricas en colesterol). Estas placas formadas en el interior de la pared de las arterias
son las responsables de las enfermedades cardiovasculares.

Fuentes:

https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/hipercolesterolemia/definicion

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